eq creativa

Antes de entrar en los aspectos técnicos y en los procedimientos de ecualización, debemos primero definir los dos principales métodos posibles que un ecualizador puede realizar. El primero de los dos es la Ecualización correctiva. Utilizaremos este método cuando necesitemos reparar un sonido, corregir frecuencias molestas o disonantes, adaptar un sonido a un determinado ambiente, compensar una mala grabación, o retocar frecuencias para hacer que un sonido suene más natural.

Reparación de un sonido

Esto sucede cuando encontramos defectos en el mismo que puedan afectar al resultado deseado. Por ejemplo, una grabación puede presentar un ruido de fondo molesto, interferencias, sonidos externos no deseados, o incluso mal funcionamiento de los instrumentos o equipo de grabación. Entonces buscaremos aquella frecuencia que sea la “culpable” del efecto no deseado, y trataremos de reducirla o atenuarla, sin afectar el sonido natural de la grabación. En los capítulos posteriores veremos cómo realizar esto usando las técnicas de ecualización.

Adaptar un sonido a un ambiente deseado

Si, por ejemplo, la grabación se efectuó en una sala que presenta una acústica mala o defectuosa, causando frecuencias molestas, exageradas o extrañas, entonces trataremos de encontrar aquellas frecuencias afectadas por la mala grabación, y trataremos de equilibrarlas para obtener un sonido más natural.

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Compensar una mala grabación

Ante todo, siempre se recomienda corregir los errores durante la etapa de grabación, no después. De todos modos, en caso de que la grabación haya resultado con errores o frecuencias no deseadas, procederemos entonces a corregirlas durante la ecualización. Los típicos errores o defectos de una grabación pueden ser: sibilancias en la voz, reflexiones o reverberaciones no deseadas en la sala de grabación, instrumentos de poca calidad, micrófonos de poca calidad o mal posicionados, desperfectos en el equipo de grabación, o errores efectuados por los intérpretes durante la ejecución de la pieza o grabación.

Cuando realicemos estar tareas de corrección debemos ser minuciosos y centrarnos exclusivamente en aquellos pequeños detalles a corregir, sin afectar al resto de elementos o frecuencias. 

Restaurar un sonido para que se parezca a la fuente original.

Por ejemplo: usamos un micrófono para grabar una batería. Pero este micrófono fue colocado en una posición donde no capta todas las frecuencias correctamente: entonces usaremos el EQ para restaurar esas frecuencias, haciendo que la batería suene más natural.