Propiedades del sonido
Podríamos definir a la ecualización como una forma de lograr un sonido determinado mediante la argumentación o atenuación de ciertas frecuencias en particular o un rango de frecuencias entero. Una ecualización puede hacerse con diversos propósitos, que veremos más adelante con detenimiento. Primero de todo, debemos definir el terreno por el que actúa un ecualizador: el espectro de frecuencias audibles por el ser humano.
Frecuencia
Las frecuencias que podemos percibir los seres humanos entran dentro de un rango limitado. Las frecuencias se generan a partir de la vibración de los materiales y se miden en Hertz. Estas frecuencias son cíclicas, como podemos observar en el siguiente gráfico:

Si una onda realiza, por ejemplo, 50 ciclos por segundo, decimos entonces que tiene una frecuencia de 50 Hertz.

Tonalidad
Ahora bien, sabemos que cuantos más Hertz tena una frecuencia, más alta será la tonalidad, más “agudo” o será el sonido resultante. Cuantos menos Hertz, más “grave” será el sonido. Por poner un ejemplo, vemos que el sonido de un platillo de batería puede tener unos 3000 Hz, mientras que el sonido de un bombo de batería, pasaría por los 100 Hz. Menos ciclos por segundo, más grave el sonido, y viceversa.


Espectro de frecuencias
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El espectro de frecuencias es un rango que abarca todas las frecuencias, graves, medias y agudas. Si pensamos en la ecualización, debemos fijarnos en el espectro de frecuencias que los humanos somos capaces de percibir. Este rango es limitado, más limitado que otras especies animales. Nosotros, los humanos, somos capaces de percibir las frecuencias que van desde los 20 Hz hasta los 20000 Hz aproximadamente. Los ecualizadores trabajan en este rango de frecuencias únicamente, puesto que los sonidos que se escapan de ese rango, por ejemplo, los 40000 Hz, o los 3 Hz, serán imposibles de percibir por el oído humano. Los sonidos que superan el límite audible de 20000 Hz se llaman ultrasonidos, y los que están por debajo del límite de 20 Hz se llaman infrasonidos.

Dentro del espectro audible, encontramos las frecuencias principales de cada sonido, es decir, las frecuencias graves, medias y agudas:
B1: Bajo profundo
B2: Bajo grave
B3: Bajo medio
B4: Bajo alto
M1: Medios bajos
M2: Medios
M3: Medios altos
M4: Presencia
A1: Agudos
A2: Altos agudos
