Podemos encontrar que suele venderse mucho la espuma acústica estándar, que, por desgracia no es demasiado efectiva a la hora de absorber reflexiones.

Es un material poco denso y no atrapa las frecuencias que debería atrapar. Pero es mejor que nada. Es mejor cubrir un poco las paredes con esta espuma que dejarlas vacías.

Fibra de vidrio

El material que se usa en los estudios profesionales es la fibra de vidrio comprimida. Es un material que absorbe la mayoría de las frecuencias, hasta llegar a 200Hz. Se puede comprar el material y fabricar los marcos para los paneles en casa, o bien se puede comprar todo el panel ya hecho.

Si deseas fabricar los paneles, es muy fácil, debes crear un marco de madera para enmarcarlos y luego cubrirlos con tela u otro material textil.

Lana de roca

Otra opción, mejor que la anterior, y que ofrece resultados más eficientes, es la lana de roca o rockwool.

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Difusores

Un difusor se encarga de difuminar todas las reflexiones que llegan a la pared trasera (la que está justo detrás de ti). La idea es no matar las reflexiones sino dispersarlas para que no lleguen de vuelta a tus oídos. Los difusores pueden comprarse ya hechos, o bien pueden ser hechos a partir de superficies irregulares de madera u objetos:

Lo más fácil y barato es utilizar estantes de libros. Será igual de efectivo que un difusor comprado, y ayudará a la acústica en general:

Trampas para bajos

Las esquinas suelen ser los sitios más problemáticos en cuanto a frecuencias graves. Si el estudio es pequeño, más frecuencias graves quedarán “atrapadas” en las esquinas. Este problema crea resonancias no deseadas que interferirán con la escucha.