La dimensión de la sala donde mezclas es un factor muy importante. Supongamos que tienes un estudio que mide cinco metros por cinco metros (largo por ancho). Tenemos un estudio con un área cuadrada, lo que supone una de las peores formas de estudio que puedas tener, puesto que un área cuadrada supone problemas de exageración de frecuencias y reflexiones, imposibles de corregir. Tampoco queremos un estudio que tenga más ancho que largo. Lo ideal en cuanto a medidas es que el estudio sea más largo que ancho. Es así donde tendrás un sonido más limpio y claro. Las proporciones exactas fueron calculadas mediante experimentos matemáticos y acústicos, que no vamos a explicar aquí. Te daremos las fórmulas y allí podrás calcular, de modo aproximado, qué es lo que mejor se ajusta a lo que puedas conseguir en tu estudio.
Ejemplo de proporción correcta:
altura (H) x ancho (W) x largo (L)
2,4 m (H) x 2,7 m (W) x 3,3 m (L)
Si lo simplificamos, obtenemos que cada 1 metro de ancho, tendremos 1,62 metros de largo.

Tratamiento acústico
Lo primero que podeos hacer para tener una buena acústica es librarnos de las reflexiones más problemáticas. No debemos librarnos de todas las reflexiones. El oído humano está acostumbrado a recibir el sonido en ambientes reflectantes. Si dejamos un estudio completamente carente de reflexiones (poniendo paneles acústicos en todas las paredes, techo y suelo), dejaremos al estudio acústicamente muerto. El sonido será poco natural y extraño a nuestros oídos. Lo ideal es dejar un estudio con algunas zonas tratadas acústicamente y algunas zonas libres (sin tratamiento).
Principales reflexiones a atenuar
Lo primero que tendremos que tratar son:
1- Las zonas a ambos lados de nuestra cabeza (trazando una línea recta desde nuestros oídos a las paredes).
2- La zona justo arriba de nuestra cabeza, en el techo.
La siguiente imagen ilustra esta zona de reflexiones primaria:

Los rectángulos en color son los paneles acústicos que pondremos (más adelante veremos los materiales que podemos utilizar para los paneles).
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Otra técnica útil se basa en trazar una línea recta partiendo de los monitores. El sonido saldrá de los monitores e irá hasta las paredes. Viendo el área donde esta línea imaginaria toca las paredes, allí pondrás un panel acústico.
En la siguiente imagen veremos esto:

Te preguntarás por qué no he mencionado el suelo. Es una zona cuyas reflexiones podemos aceptar, puesto que mantienen vivo el ambiente. Además, tratar un suelo acústicamente suele ser más caro.
